Así pues.
De niña solía ir a despertar a mis papás (en especial a mi mamá) y hermanas para que me felicitaran... Y ahora estoy, pegada a la computadora, apestosa, despeinada, con un plato de pollo en salsa verde a medio comer frente a mi, y sola...
Estoy a escasos minutos de cumplir años y no estoy ni remotamente feliz.
De hecho podría decir que estoy algo deprimida...
En fin, aún cuento con 45 minutos para cambiar de humor y empezar bien el día.
::Fin del Comunicado::
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